Feng Shui Arte Milenario

Feng Shui Arte Milenario. Nos enseña la armonía de la distribución de espacios y formas. Aprender a ubicar los elementos y accesorios que nos rodean en nuestros espacios para permitir un flujo de energía más libre y prospero con la combinación de los elementales de la naturaleza. Su buena utilización activa el amor, la familia, la salud, el dinero, haciendo que estemos bien con nosotros mismos, armonizando nuestro interior.

11139794_857384761014666_715616876_nLa limpieza es un factor clave en el Feng Shui. De la misma manera que los objetos acumulan polvo y grasa, los lugares guardan una impronta de la vida que ha habido en ellos y quedan registrados a nivel energético los acontecimientos que han tenido lugar. Significado: viento y agua. El Feng Shui nos permite entender como fluyen a nuestro alrededor las fuerzas energéticas del cosmos y como nos pueden favorecer personalmente. 

Fue así conocida por sus ancestros orientales, quienes practicaban en su vida diaria la observación de la naturaleza y sus ciclos. Se dice que en la antigua China fue desarrollada a las orillas del río Amarillo y debido a esto, sus habitantes se encontraban siempre preocupados por protegerse de las fuertes corrientes del río cuando éste crecía así como de los furiosos vientos que podían derrumbar sus viviendas y hasta una aldea completa.

El Feng Shui es un arte milenario, goza de una vida de más de 4000 años, fue creado, estudiado y desarrollado por la cultura China, entendida ésta como una cultura, que perteneciendo al lejano Oriente, entiende y analiza de forma diferente a la cultura occidental, la primera desde la antigüedad entiende que la tierra, y nosotros como ser, somos una pequeña partícula en el espacio, en el cosmos, que somos afectados por las energías del universo en todo momento y en cualquier aspecto de nuestro día a día, como en la salud, emociones, pensamientos, lo cual nos afecta de manera directa.

Se puede decir que la base de la doctrina se refiere al Chi, y éste no es más, que la energía de la naturaleza, es la energía primordial del universo, y esa gran energía la podemos tener o carecer de ella y, es allí donde se encuentra el secreto del Feng Shui, que logra concentrar el Chi en nuestros sitios de convivencia y que puede beneficiar a los que allí residen, ya que el Chi se vuelve inútil cuando es dispersado. Para este correcto manejo del Chi los elementos fundamentales son el viento y el agua.

El Feng Shui se basa en las corrientes filosóficas del Confucianismo y en el Taoísmo, el primero reza que el ser humano forma parte integral del universo, por tanto, es afectado por el cosmos, en virtud de ser una partícula en ese gran espacio, el segundo defiende, que el tao, o camino de la vida, va de la mano, a la suerte del cielo, de la tierra y la del propio ser humano. Están grandes corrientes son la base del Feng Shui, y por eso, que este arte, busca mantener el equilibrio del ser humano con el medio ambiente, así como con los materiales que conforman su hábitat.

Se afirma entonces, que el Feng Shui es una disciplina que busca mejorar el medio ambiente, el diseño, la arquitectura y el diseño interior del sitio en donde se encuentra o desenvuelve el ser humano, ya sea, la casa, apartamento u oficina, buscando el equilibrio y la armonía entre el ambiente y todo aquello que lo rodea.